jueves, 9 de enero de 2014

Eficiencia energética, edificios y zonas edificadas en Administraciones Locales

En una entrada anterior de este blog escribíamos sobre la eficiencia energética y la sostenibilidad, y aludíamos a la necesidad de que los propietarios de los edificios se plantearan como principio si iban a querer desarrollar programas parciales de actuación (por ejemplo, centrándose en la iluminación) o programas completos (por ejemplo, con actuaciones sobre los elementos pasivos como la piel de los edificios, los elementos activos como las fuentes energéticas renovables, y el consumo de todas las facturas). Y así conocer con claridad cuál es y qué representa en la sostenibilidad de sus edificios el paquete de medidas de eficiencia energética que se le presentan.
            Siguiendo con este razonamiento, vamos a abordar en esta entrada cómo pensamos que es útil en un caso concreto, el de las Administraciones Locales, disponer de la información que le permita tener un ahorro máximo en las facturas relacionadas con el consumo de energía y mantenimiento en sus edificios.



ACTUACIONES EN MÁS DE UN EDIFICIO
El Ayuntamiento de una localidad media de una autonomía como Castilla y León, de algunos miles de habitantes, contará normalmente con más de un edificio en los activos municipales: casa consistorial, colegio, centro de salud, polideportivo, puede que centro para mayores, y alguna edificación dedicada a otros usos de carácter continuo o temporal. Todas estas construcciones, dependiendo de su utilización y de sus características, suponen un gasto en la factura energética del consistorio.
            Con medidas de sentido común, el Ayuntamiento hará frente a un ahorro en la factura global: basta con que, si no lo ha hecho antes, reduzca el consumo de luz y de calefacción y refrigeración mediante un mínimo estudio de utilización y de horarios. Así consigue una optimación del gasto energético en la situación actual. También puede actuar de esta forma en la mejora de la eficiencia del mantenimiento de sus edificios.
Pero ¿cómo alcanzar un ahorro mayor en un parque edificado complejo, con actuaciones en más de un edificio, que seguramente mezclará instalaciones en zonas del centro del casco urbano con instalaciones en la periferia o en otros puntos del término municipal?  Es necesario que conozca el ahorro en la factura por la acometida de los proyectos de rehabilitación: un ahorro que supondrá necesariamente costes de inversión que deben poder afrontarse con las capacidades del municipio y que deben ser recuperados en un plazo razonable con los ahorros conseguidos en el pago a las empresas suministradoras de energía y en el mantenimiento de los edificios.

SOLUCIONES DE AHORRO: PARCIALES O COMPLETAS
La decisión para los responsables municipales nos parece que tiene que pivotar  en dos alternativas:

- Por un lado, incorporar soluciones de ahorro parcial (que inciden sobre uno o dos parámetros que influyen con claridad en el gasto, como por ejemplo el cambio de bombillas a bajo consumo en iluminación interior o el cambio a leds en iluminación exterior). Estas soluciones son estándares, no necesitan un trabajo de campo excesivo y hay un buen número de empresas de servicios energéticos que las ofrecen. Su impacto en la factura de la luz es  de un cierto nivel de ahorro, con una inversión normalmente aceptable en el corto plazo.

- O considerar proyectos específicos de eficiencia energética más completos, para el municipio en particular (que tienen en cuenta todos los parámetros significativos de gasto y de ahorro adaptados al edificio, al grupo de edificios y a las zonas urbanizadas). En este segundo caso no hay estándares, y requiere un trabajo de campo de obtención de un buen número de datos particulares de los parámetros constructivos, climatológicos y de servicios que inciden en el gasto. Su impacto en el ahorro de la factura total y del gasto de mantenimiento suele ser mucho mayor que el de las soluciones de ahorro parcial. También es lógicamente mayor la inversión (a veces es necesario trabajar sobre la piel de los edificios, o sobre las fuentes renovables de captación de energía), pero permiten un ahorro sostenible a medio y largo plazo muy superior.  


SENSIBILIDAD EN EL ANÁLISIS Y EN EL APOYO A LA INVERSIÓN
El uso de herramientas de tecnologías de la información y las comunicaciones  en este tipo de proyectos específicos facilita grandemente el trabajo de búsqueda de la mejor solución (que puede pasar por ejemplo por cambiar la iluminación interna en una zona, trabajar sobre la envolvente de dos o tres edificios y adoptar un sistema de agua caliente y calefacción optimizado en otras instalaciones municipales, mejorando en suma la calificación energética en tres o cuatro edificaciones).
Para ello, el análisis de sensibilidad a los parámetros que más inciden en el ahorro ofrece el mejor valor para la relación entre el ahorro acumulado conseguido y la inversión necesaria, en un tiempo que se considere razonable.



Y luego queda por ver el apoyo que otras Administraciones pueden proporcionar al municipio en su inversión. Ahora en esto los vientos son favorables…

Por: Alejandro Cabeza Prieto; José Luis Femenía; Julio González Quintas.

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